Buda sobre nubes con logotipo e-coordina

Los que empezamos a meditar en España hace más de 13 años tuvimos que demostrar que no estábamos desequilibrados. Ahora hemos pasado al punto contrario, si no meditas, amig@”, parece que estás desequilibrad@”.

Cada vez aparecen más artículos donde las propia empresas promueven, y en algunos casos obligan -lo cual rechina bastante- a practicar, entre otros: yoga y meditación para ser “Empresas Saludables”.


¿Qué ha ocurrido para pasar al otro extremo?

Que las disciplinas milenarias funcionan, entre otros, mejorando la percepción sensorial, visual y auditiva, mejorando el estado de ánimo y sistema de defensas, aumentando el grosor del cerebro pudiendo así procesar la información más rápido. Es así, existen cambios estructurales del cerebro comprobados, ya por fin, por Científicos del Hospital General de Massachusetts.

Credibilidad

¿Qué ocurre cuando éstas herramientas caen en manos de desalmados que únicamente buscan fines tales como: “El aumento de la productividad”, la “Moda” o “Negocios sin escrúpulos”?
Por un lado, se pone en serio riesgo la credibilidad de disciplinas como la meditación o el yoga y se utiliza a los trabajadores como esclavos del siglo XXI, cuando aun siendo ilógico, lo que ambas disciplinas buscan, son la libertad del ser humano. Y por otro, la credibilidad de la empresa ante tal incongruencia, también se verá afectada.

Sin duda, cuando uno se siente bien, entre otras cosas, rinde más y mejor y eso hace aumentar la productividad, pero es una consecuencia no un fin.
Creemos, empezando por nosotros mismos, personas saludables, lo entornos y las empresas solo así lo serán.

Raquel Baños Linares

Tecnico Superior Senior en PRL, Calidad y Medio Ambiente Coach, Profesora de Yoga y Meditacion Vipassana

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