Conductor al atardecer

¿Quién no recuerda haber ido conduciendo con en “piloto automático” pensando en vete tú a saber qué tras un día duro de trabajo?

Pues sí, desgraciadamente todos lo hemos hecho en alguna ocasión. Esa discusión con la jefa, ese móvil que no para de sonar, ese niño que no come, el importe de la última factura de luz, la inestabilidad laboral…. y cada uno que continúe la lista con su propia historia.

Conducimos fuera del momento presente.

Me arriesgo a decir que conducimos como vivimos, es decir, fuera del momento presente. Por no hablar de toda una sociedad que valida y refuerza la competición entre personas, que nos dice: no cedas, ve rápido.

Por contra ¿Qué dicen las campañas sobre Seguridad Vial? No compitas, cede el paso y no vayas rápido. ¡Todo esto es incoherente!

¿Por qué la sociedad nos premia si corremos y las autoridades en Seguridad Vial nos castigan con multas si lo hacemos? A veces no entiendo nada. Prefiero no dedicarle ni una sola línea más a este tema.

Nuestros vehículos son cada vez más y más seguros.

 

Linea de vehículos

Se han invertido millones de euros en elementos de seguridad cada vez más avanzados, pero se han invertido pocos euros en las personas. Esas que conducimos. Esas que no somos solo un dato estadístico en caso de accidente. Estamos olvidando la importancia del factor humano no solo en esto, en todo.

Debemos empezar a invertir en personas, para que aprendan a mirar dentro y recurrir, por ejemplo, a esas “novedosas” técnicas de meditación de hace más de 2500 años que nos muestran, entre otros, la importancia del aquí y el ahora.

Hace unos años llegó la moda del Mindfulness. La palabra inglesa podría significar algo así como «estar conscientes», pero no dispone siquiera de traducción exacta en castellano. Bajo mi humilde opinión, descafeína algo la tradición de la Vipassana.

De algún modo, me atrevo a comparar meditar con montar en bicicleta. Al principio se necesitan ruedines para después llevarla sin ellos. El Mindfulness, es para mí, un poco así, como esos ruedines con la extraordinaria propiedad de aproximarnos a otros estados de meditación. (No confundamos Pranayama con Conciencia Pura).

 

Que nadie se flagele por ser humano y tener neocórtex.

Gracias a el neocórtex podemos recordar momentos pasados e imaginar hechos futuros. El problema es entrar en bucle. Pensamientos recurrentes fuera del aquí y ahora de los cuales no sabemos salir.

Pero el neocórtex no es una excusa para no vivir el momento presente Todo el mundo puede vivirlo. No es algo reservado para seres iluminados fuera del Samsara.

¡Qué importante estar aquí y ahora cuando llevamos un volante en la mano!

 

In memoriam: Julio Baños fallecido en accidente de tráfico in itínere a los 28 años de edad. Mucho más que un número en las estadísticas y un coste para el sistema, mi padrino. DEP

Raquel Baños Linares

Tecnico Superior Senior en PRL, Calidad y Medio Ambiente Coach, Profesora de Yoga y Meditacion Vipassana

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