Niña se columpia sobre un fondo de atardecer urbano

Hay 2 palabras que me inquietan de forma especial una es “normal” y me inquieta desde los 13 años y la otra es “saludable”, esta me ha empezado a inquietar este último año especialmente.

 
Todo el mundo quiere una vida saludable, una empresa saludable, un cuerpo saludable, un corazón saludable, una familia saludable y así podríamos añadirle, a modo de complemento, la palabra “saludable” casi a cualquier cosa.

 

 

Normal.

Pero, empiezo por “normal”. ¿Qué significa normal? ¿La palabra normal entendida como todo lo que forma parte de la panza de la campana de Gauss o la palabra “normal” para utilizar cosas que hemos “normalizado”? .
Tristemente, leí hace unos años un libro sobre violencia de género titulado: “Mi marido me pega lo normal” pero, no nos perdamos con el impacto de título de aquel libro y continuemos con los ejemplos: pregúntale a un alcohólico cuánto bebe y muy probablemente responderá “lo normal”, o pregúntale a un workalcoholic cuánto trabaja y responderá “lo normal”.

Ciclista pedalea hacia el atardecer

Saludable.

Una de las bases que aprendí junto a mi querido amigo Enrique Jurado – Director de D’Arte Coaching y Formación Artesanal. – es el arte de la pregunta. ¿Qué es para ti lo “normal”? solo así podremos definir si nos movemos dentro de la panza de la campana de Gauss o no. ¿Tanto nos cuesta preguntar en nuestra sociedad?.

¿Qué es para ti ser “saludable”? ¿Cuáles son los puntos clave que definen para ti una empresa saludable?.

  • Quizá que si pides un día libre extra nadie te ponga pegas ni te lo descuenten del sueldo.
  • Quizás comenzar el día con tus compañeros y un buen café en el bar sin que nadie critique este hecho.
  • Quizá tener 2 pagas extras de importe 1000€ una en julio y otra en diciembre.
  • Quizá que tu jefe se encargue de realizar revisiones a tu vehículo de modo gratuito puesto que usas tu vehículo particular en beneficio de la empresa.
  • Quizás, solo quizás, sean opiniones que quizás coincidan con las vuestras.

Hablemos de cosas tangibles, por favor, que seguro son mucho más “saludables” para nuestra credibilidad y la de nuestras empresas y dejemos de vender humo.

Raquel Baños Linares

Tecnico Superior Senior en PRL, Calidad y Medio Ambiente Coach, Profesora de Yoga y Meditacion Vipassana

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