El accidente laboral se produjo el pasado 23 de marzo, cuando la víctima de 32 años trabajaba en las obras de un túnel del AVE. Mientras limpiaba una amasadora de hormigón, las aspas de esta le seccionaron el antebrazo derecho por encima de la muñeca.

El brazo le quedó colgando, sujeto solo por un tendón y un nervio. La intervención de reconstrucción duró más de siete horas, durante las que el equipo de traumatólogos y cirujanos reconstruyeron el miembro superior. El resultado de la operación fue todo un éxito y el joven ya empieza a tener sensibilidad en los dedos.

La diferencia con anteriores reimplantaciones es que, en este caso, se ha superado con éxito el periodo crítico de 15 días durante los que existen riesgos cardiovasculares y de infecciones. El equipo médico muestra su optimismo en cuanto a las perspectivas de recuperación, aunque será un proceso largo que se prolongará durante mínimo un año y medio y contará con cirugías secundarias y rehabilitación. El paciente podrá realizar movimientos a partir de los dos meses y la recuperación nerviosa puede darse a partir de los tres meses.

El éxito de esta intervención radica, entre otros motivos, en la rapidez de actuación. Una reconstrucción de este tipo debe hacerse en un plazo máximo de seis a ocho horas tras la amputación. En este caso apenas pasaron dos horas desde el accidente hasta la cirugía.

Con información de Povisa

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