El día 19 de abril es el Día mundial de la bicicleta y aunque el origen de la conmemoración está vinculado al del LSD los beneficios de usar la bicicleta son notables para la salud.

Aunque la intención de Albert Hofmann, no era la de descubrir una droga, lo cierto es que la la fecha de la conmemoración, 19 de abril de 1943 fue el día en el que realizó un auto – experimento para determinar los efectos de la dietilamida de ácido lisérgico (LSD). Lo tomó deliberadamente. Poco después empezó a sentir los efectos y decidió regresar a casa. Como el uso de vehículos motorizados estaba prohibido a causa de las restricciones impuestas por la guerra hizo el viaje en bicicleta.

En el camino, las condiciones de Hofmann se deterioraron rápidamente: veía a su vecina de al lado como una bruja; pensaba que se estaba volviendo loco, y creía que el LSD lo había envenenado. Sin embargo, cuando su médico de cabecera lo examinó, no detectó ninguna anormalidad física. Los eventos del primer viaje de LSD, después de su vuelta a casa en bicicleta, probaron a Hofmann que había hecho un descubrimiento significativo: una sustancia psicoactiva con una potencia extraordinaria, capaz de provocar alteraciones de la conciencia. Hofmann visionó la droga como una potente herramienta psiquiátrica; debido a su naturaleza introspectiva, no imaginó jamás a nadie utilizándola de forma recreacional.


En una época en la que incluso en algunas partes del mundo se estudia la obligatoriedad de la práctica deportivas desde las empresas, creemos que es oportuno recomendar su USO VOLUNTARIO, debido a sus saludables ventajas.

Las ventajas según los expertos

Montar en “bici” es un ejercicio cardiovascular. Una hora de bicicleta al día hace que quememos cerca 500 calorías. Muchos la consideran como una de las mejores formas de quemar grasas. Comprueben si no la extendida práctica del Ciclo Indoor, con el que se pierden otras saludables ventajas, como el contacto con el entorno. En definitiva es bueno para luchar contra el colesterol, una de las primeras causas de enfermedad cardiovascular del mundo occidental.

Usar la “bici” fortalece los músculos de las piernas, cuádriceps o los isquiotibiales. Si no disponemos de mucho tiempo para ir al gimnasio a “clase de ciclo” siempre podemos ir pedaleando al trabajo o a realizar esas compras de última hora.

Viajar en bicicleta mejora la postura de la espalda. Ir levemente inclinados hacia delante sobre el manillar, hace que fortalezcamos los músculos de la zona lumbar de la columna, con lo que mejoramos la resistencia de la base de nuestra espalda.

Fortalece las rodillas y los músculos que la sujetan. Montar en bicileta hace que las rodillas no soporten el peso de todo nuestro cuerpo.

Es una práctica que te hace desconectar, que contribuye a que desaparezca el estrés. Podemos pensar. O simplemente podemos escuchar música, o el sonido del viento o de la cadencia de nuestro pedaleo. Fortaleciendo a cada pedaleo nuestro sistema inmunológico, segregando endorfinas, ya sabes: “la hormona de la felicidad”.

Deja un comentario